1 de diciembre de 2011

Comida maridaje en “Cátame”

Cátame es un joven restaurante de la ciudad de Valladolid. Joven porque lleva poco tiempo abierto y porque sus dueños y gestores también lo son. Como su propio nombre indica, el restaurante presta una especial atención al vino y a su cultura, y organizan cenas y comidas con maridaje muy interesantes. El pasado sábado puede disfrutar, por segunda vez, de una de estas estupendas comidas junto a mi mujer y a unos buenos amigos.
Hay que advertir a los amantes de la cocina tradicional que éste no es un restaurante típico castellano. La cocina es bastante buena, pero moderna aunque sin ser minimalista y, a pesar de que las raciones no son excesivamente abundantes, tampoco son escasas. A mí me gusta comer, y las dos veces que he ido, nunca me he quedado con hambre. Los platos se sirven de una forma elegante y el ambiente es muy agradable. El comedor está situado una planta por debajo del nivel del suelo. No tiene una gran capacidad, pues no creo que admita más de veinte personas, por esa misma razón, es un sitio bastante tranquilo y agradable donde puedes hablar sin gritar.

Pero, lógicamente, lo más interesante de este restaurante para un amante del vino, es la posibilidad de acompañar tu comida o cena con la cata de 3-4 vinos diferentes sin necesidad de tener que pagar 4 botellas. Las comidas maridadas están compuestas de un menú en el que puedes elegir entre 4 primeros platos y cuatro segundos más un aperitivo y un poster también a elegir. En función de tu selección, el camarero te recomienda los vinos que mejor “maridan” con los platos, y te los va sirviendo por copas. No importa que cada comensal pida algo distinto, le servirán a cada uno su vino.

Comenzamos con un aperitivo de pastel de cabracho regado con cava, continuamos con los primeros platos. Yo pedí pasta y me recomendaron un rosado hecho con uva Tempranillo, "Quinta Clarisa" que me pareció excelente, a la altura de cualquier verdejo o, incluso, de cualquier tinto joven. Lo elabora la bodega Belondrade en la localidad vallisoletana de La Seca, cerca de Rueda. En los segundos hubo variedad de carnes y pescados y, mientras los carnívoros degustaban un tinto de la Ribera de Duero, los aficionados al pescado probamos un verdejo de Rueda.

En esta ocasión, eché de menos una explicación un poco más detallada sobre cada vino, sus cualidades, y sobre porque tal vino marida bien con tal plato. Es cierto que nos lo contaron, pero de una forma un tanto escueta y rápida, para mi gusto. En cualquier caso, la selección de vinos fue bastante acertada. Los vinos que probamos fueron correctos, aunque ninguno, salvo el rosado, llamó especialmente mi atención y la comida estupenda. Todo ellos por 25€ por persona, lo que deja la relación calidad precio en muy buen lugar. Una experiencia divertida y recomendable para cualquier amante del vino.

0 comentarios:

Publicar un comentario en la entrada