Por fortuna para mí, que de cuando en cuando me convierto en guía de la zona para insignes visitantes extranjeros, un día así eligieron dos neozelandeses, Glen y Peter, para conocer en vivo y de cerca lo que solo conocían de oídas y en botella.
El último punto del programa enoturístico diseñado por Rutas de Vino nos lleva por la sinuosa carretera que conduce a Mambrilla de Castrejón, en la provincia de Burgos. Curioso pueblo castellano donde, inusitadamente, sus gentes no son precisamente parcas en palabras. ¿Quizás sea el vino el que les suelta la lengua? Fortunato, de Bodegas Mambrilla, no es una excepción y le gusta hablar de sus vinos casi tanto como de sus hijos. Tiene de qué sentirse orgulloso: en dos generaciones, su familia ha pasado de cultivar la vid a elaborar con ella un vino que deja bien alto el pabellón de la Ribera del Duero.
Nos despedimos de Fortunato con casi todos sus vinos catados y varias botellas bajo el brazo. Bajo el mío, una de Alidis vendimia seleccionada, que ha estado conmigo desde finales de mayo hasta hoy, aguardando la compañía y el momento idóneos para abrirse. Por fin, el momento ha llegado, y también la compañía…
Os presen
Y os presento Alidis vs Alidis, de elegante etiqueta plateada y de afortunado nombre que responde al capricho de los de Mambrilla y a una intrincada etimología del adjetivo latino laetus, alegre.
Alidis vs Alidis 2006 es un vendimia seleccionada 100% tinto fino elaborado con una cuidada selección de uvas procedente del viñedo en vaso de más de 80 años, el antiguo de la bodega, y criado 24 meses en barrica de roble francés.

Redondo, sin aristas, de taninos suaves y sedosos, y con una intensidad aromática tal que permite que cualquier profano se aventure con grandes probabilidades de acierto a una descripción organoléptica: en (mi) nariz y en (mi) boca, sobresalen aromas de fruta madura, de ciruela y de picota, bien integrados con notas de caramelo, regaliz y café.
Definitivamente, un vino para beber despacito y entre pocos, ¡que dure hasta el postre y que sea chocolate! Lástima que en la botella solo quepan 75 cl, aunque siempre queda seguir apurando el olor a regaliz que queda en la copa vacía…
Peter y Glen, donde quiera que estéis… Cheers!!


Es un vino habitual en mi chateo, el vino joven de la bodega, aunque no he podido probar los que dices aún.
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