Esta es la traducción de un artículo publicado en la revista online de
Wine Spectator. Puedes leer el original pinchando
aquí.
Autor: Margaret Raber.
Publicado: 09 de agosto 2011.
Traducción: Fernando Cuñado.
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Un estudio revela que los polifenoles contenidos en la uva pueden prevenir el daño celular causado por las quemaduras solares, pero sólo en ensayos de laboratorio.
Las quemaduras solares, los mosquitos y la humedad son, desafortunadamente, inherentes al verano. Es más, los daños en la piel causados por el sol pueden derivar en problemas más graves como el cáncer de piel. Los componentes del vino podrían proporcionar algún alivio a las células dañadas, según revela un estudio recientemente publicado por el
Journal of Agriculture and Food Chemistry. Pero, según dicen los expertos, esto no significa que un baño de vino pueda proteger nuestra piel.
El equipo de investigadores, con sede en Barcelona, que llevó a cabo el estudio, analizó una gama de polifenoles procedentes de la uva y estudió sus efectos protectores sobre las células cutáneas expuestas a la radiación UVA y UVB. Bajo el microscopio del laboratorio, dichos compuestos demostraron reducir la producción de especies reactivas del oxígeno (ERO) inducidas por los rayos UV, las cuales son las responsables de los daños celulares producidos por las quemaduras solares. Y, ya se sabe que un menor daño celular significa un menor riesgo de cáncer de piel, quemaduras solares y envejecimiento cutáneo prematuro.
Las ERO están presentes en nuestro organismo de forma permanente como un subproducto natural del metabolismo del oxígeno. En niveles normales, las ERO juegan un papel importante en la salud de nuestras células. En concentraciones elevadas, sin embargo, provocan daños significativos en el ADN y en los lípidos, y pueden llegar a provocar la muerte celular.
Mientras uno está cómodamente tumbado tomando el sol, los rayos solares están golpeando nuestra piel y generando ERO, lo que provoca daños en el ADN de nuestras células. Por desgracia, ese "sano" bronceado de verano no es más que una señal de que nuestra piel ha sufrido daños y se oscurece como defensa frente a los ataques externos. El daño en el ADN celular provocado por los rayos UV es una de las causas más comunes de cáncer de piel. La Organización Mundial de la Salud y el Departamento de Salud de Estados Unidos han señalado a los rayos UV como factores carcinógenos comprobados.
Los científicos españoles clasificaron los polifenoles encontrados en la uva en base a su composición molecular. De esta manera, los investigadores pudieron detectar con exactitud la eficacia de ciertos compuestos de la uva en cuanto a la protección de la piel. En general, los resultados fueron positivos, mostrando una reducción de ERO de entre el 50 y el 60 por ciento, dependiendo de la estructura de los polifenoles.
Lo que el estudio no muestra, sin embargo, es el significado que dichos resultados tendrán para el consumo de vino o de uvas. Tal como señaló el Doctor David McDaniel, profesor asistente de dermatología en la
Eastern Virginia Medical School e investigador especialista en antioxidantes: "si tomamos las plantas como fábricas de productos químicos y antioxidantes como si estos fueran medicamentos, la dosis a ingerir debería ser muy elevada”. Así mismo, el doctor manifestó que "el artículo no ofrece una respuesta sobre la cantidad y concentración de los polifenoles beneficiosos de la uva que debe contener un determinado volumen de vino tinto."
Por lo tanto, a pesar de lo bien que suena poder cambiar la protección solar por una botella de rosado, todavía se desconoce la cantidad que se debe ingerir para obtener algún beneficio de protección para nuestra piel. Como declaró McDaniel: "No creo que nadie sepa realmente qué cantidad de estos [polifenoles] llegan a la piel por vía oral".
Y, ¿qué pasa si nos damos un baño de vino antes de ir a la playa? No se recomienda. Un estudio de 2008 titulado "¿Protección Solar mediante el vino tinto?", publicado en la revista de la Sociedad Alemana de Dermatología, demostró que la aplicación de vino sobre la piel ⎯ incluso si se trata de un Château La Nerthe Chateaunuef-du-Pape de 1999 rico en polifenoles⎯ no ofrece ninguna protección respecto a la radiación UVB. Y eso, a pesar de haber obtenido 90 puntos de Wine Spectator.
El Dr. McDaniel admitió que su estudio resulta de utilidad principalmente para los investigadores y las compañías farmacéuticas o cosméticas, y también alabó los beneficios para la piel de todas las llamadas dietas ricas en antioxidantes, desde las proantocianidinas de la uva y las catequinas del té, al licopeno de los tomates. ¿Cuál es, por tanto, la recomendación del doctor?: "Lo ideal sería tomar una buena taza de té al día, tal vez un poco de café, un buen vino, y algunos tomates regados con un buen aceite de oliva virgen pero, además, seguir usando una crema de protección solar."
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